Viaje a Rusia

VIAJE A RUSIA
ISBN: 84-932459-4-1
Colección Surcos
Título original: A Russian Journal, 1947
Autor: John Steinbeck
Traducción de María Pérez Martín
295 págs. 9 €
1ª edición; mayo de 2005

Cuando se acaba de tender el Telón de Acero que separará a Occidente y al bloque del Este durante décadas, en el verano de 1947, John Steinbeck se propone un viaje por la URSS, junto a su amigo el fotógrafo Robert Capa, con el compromiso de narrar a continuación "lo que veamos y oigamos, sin interpretar ni opinar". De leningrado a Kiev, de Moscú a Georgia, Steinbeck narra el viaje y lleva hasta el límite su escritura despojada de manierismo, yuxtaponiendo afirmaciones en un juego naif de eliminación del narrador, y construye así una propuesta literaria extrema, radicalmente ética y deliciosamente humorística, que se ofrece por vez primera al lector español.

 

RESEÑA

UN STEINBECK OLVIDADO: VIAJE A RUSIA

Interesado por "lo que nadie dice sobre Rusia", John Steinbeck se propuso descubrir "el otro gran lado", "la vida privada del pueblo ruso". Para ello, organizó un viaje junto a su amigo el fotógrafo Robert Capa en el verano de 1947, y se propuso como objetivo "describir lo que veamos y oigamos sin comentarios, sin sacar conclusiones sobre lo que no conozcamos suficientemente".
En cierto modo es lo que siempre había estado haciendo el célebre novelista, autor de Las uvas de la ira o de Tortilla Flat. En esta ocasión, extrema hasta el humor su postura aparentemente naif, y con ello lleva hasta el límite también su empatía hacia las gentes y sus esfuerzos. Más que un reportaje, lejos de la ficción y del esquematismo periodístico, VIAJE A RUSIA ofrece un relato limpio y despojado de todo adorno de una tierra y un tiempo, el verdadero comienzo de la guerra fría, que inmediatamente quedaron fuera del conocimiento de occidente, más allá de los telones de acero que los ocultarían durante cuarenta y cinco años.
Esa intención se refleja en un inglés puro, sencillo, y en una mirada desnuda. Se diría que el autor "prescinde" del estilo y crea uno nuevo que sería precisamente la ausencia de estilo. Cuenta todo lo que ve, pero sólo lo que ve, y lo hace como si descubriera cada imagen, como si cada suceso fuera nuevo para él. Por ello el continuo recurso a la yuxtaposición de oraciones o de sustantivos, que la traductora ha trasladado perfectamente junto con ese resultado casi maliciosamente infantil, táctica de Steinbeck contra todo el ruido de prejuicios que ya en aquel momento enturbiaban el conocimiento de aquellas gentes, así como el conocimiento que aquellas gentes tenían de las occidentales, tal como Steinbeck recoge también fielmente en su obra.
Una obra olvidada hasta hoy del gran premio Nobel norteamericano, y sin embargo esencial para conocerle, que vuelve a estar a disposición del lector español.